martes, 31 de marzo de 2020


De alguna manera tiene (tenia) que colapsas el sistema (s)

Cuando hablo de sistema (s) me refiero a todo lo creado por el ser humano, cuestión que tiene que ver con la sociedad misma y su estructura: lo político, lo económico, la educación, la salud, es decir el Estado en su totalidad.
Vamos con el primero de ellos “lo político”: sabemos y hemos leído por ahí que la política se define como “el arte de gobernar los pueblos” (ya lo definía el filósofo Aristóteles, que vivió hace a lo menos 25 siglos atrás), se planteaba diferentes tipos de gobierno y lo analizaba desde un ámbito positivo y negativo; por ejemplo, la Democracia como sistema positivo y la Tiranía como lo negativo, donde el primero es gobierno de muchos y el segundo el Tirano o Dictador tiene el poder. Hoy en día la política ha sido llevada a un plano mayoritariamente de; robo, corrupción, compadrazgos (amigos en el poder) de vicios y de-mas-es.
En nuestro país ha sido claramente llevado a la práctica profundamente desde ya a lo menos 30 años atrás, lo que ha llevado a una gran revuelta social a partir del 18 octubre 2019, cuestión que ha sido repetitivos a lo largo de la esfera global sobre todo en países del denominado tercer mundo.
En el segundo punto ligado a la “Economía” ha sido el concepto que ha socavado profundamente la vida de las personas donde todo está a la orden del mercado: la oferta, la demanda, del tener más y más, de la acumulación de riquezas en manos de unos pocos. Esto en mi país (Chile) angosta faja de tierra (decían los historiadores), ha sido explotada por siete familias que lo tienen todo y no dan nada, es decir te dan para recibir el doble de dinero que te facilitan para endeudarse: millones son los chilenos endeudados que tenemos que comprar el pan y pagarlo en cuotas con interés.
Del tercer punto que hace referencia a la Educación, que también ha sido “pasto fértil” para generar mano de obra barata, perpetuar la ignorancia, donde no existe una educación realmente enfocada en lo humanitario, donde los aprendizajes sean realmente para la vida, para tener un buen vivir digno, sino que, todo lo contrario: para vivir a costa de un sistema educativo mercantilizado quedando en claro que es un rotundo fracaso.
La salud, es el cuarto punto al cual hago referencia, que hoy en día esta ad-portas de hundirse en el sistema del colapso a causa de una “guerra bacteriológica”, ya comenzada y que está siendo manejada por aquellas manos que desde el lado oscuro de la fuerza van a hacer caer a las instituciones de salud, convirtiéndolas en in-salubres.
El escenario actual se está tornando complejo con el famoso virus COVID-19, el cual no se sabe a ciencia cierta de donde viene, o más bien quien (es) lo inventaron; con ello se genera la incertidumbre y miedo a la vida, creando sistemas de encierro o cuarentenas en el hogar, que dicho sea de paso: sistemas familiares quebrados e insostenibles en su diario con-vivir. Cual medidas falibles o infalibles, creíbles o no creíbles son manejadas por el uso del celular y las redes sociales: manejadas por grupos de poder como eje de dominio mental.
El problema es parte del problema, y se quiere llevar a la vida humana a un colapso, como se dijo por ahí “son capaces de todo y nada”. Pero frente a este asunto de temor o miedo interno y externo del mundo hacia el mundo, es un buen momento para replantearse desde lo individual, desde uno mismo generar un cambio en el estilo de vida, mirarse, mirar y mirarnos, en organizar y organizarnos, para salir fortalecidos y cambiar lo que está ahora ya ¡
Como dijo hace un tiempo la Mercedes Soza: cambia lo superficial/ cambia también lo profundo… cambia todo cambia”



miércoles, 23 de mayo de 2018

viernes, 3 de noviembre de 2017

miércoles, 4 de octubre de 2017

EL DEVENIR DEL ACONTECER: UN ESPACIO DE REFLEXIÓN

 A modo de reflexión propia, quisiera comenzar este escrito  refiriéndome a la figura y el papel de Sócrates como maestro. La figura de Sócrates como inspirador en el trato con las demás personas, es un hombre valiente que  al enfrentarse a los jueces que tienen el poder de condenarlo a la pena de muerte, al mismo tiempo enfrenta la envidia que hay en contra suya. Su único  intento por defenderse, consiste en buscar la verdad a través del diálogo con sus interlocutores.

Sin lugar a dudas que Sócrates ha sido inspirador de muchos, como parte fundamental  del “lenguajear”, como dice la “Ontología de Lenguaje”, al observar podemos indagar, hablar para comprender al otro, para escuchar sus inquietudes. Al conocer su forma de observar la situación y los cursos de acción que considera más adecuados, podemos llegar a conocer a las demás personas, ya que al lenguajear podemos percatarnos a través de un  constante accionar, como los otros se hacen participes de mi existencia.[1]


Es claro que la filosofía socrática es actual, ya que es importante para poder formar espacios de convivencia. El hecho de con-vivir con los demás en la sociedad y sobretodo en la escuela, el aula, donde se deben generar espacios de participación en las clases, donde se motiva a los alumnos para que discutan diferentes temas que tengan importancia para una mejor convivencia. La reflexión entonces, se presenta como un eje importante para la consecución de los objetivos transversales; como el crecimiento y la autoafirmación personal, la persona y su entorno, el desarrollo del pensamiento y la formación ética. Por lo tanto,  me parece de vital importancia fomentar los valores que Sócrates nos muestra en sus palabras, a saber: la humildad, la valentía, la dignidad, la verdad.


               Para ello debemos hacer referencia a que hay que realizar una profunda búsqueda del pensar en la práctica con el ser  humano, el pensar en la práctica educativa con una visión fundamental de la praxis humana. Es por esto que toda educación debe ser problematizadora y liberadora, humanista: personas como seres “siendo”, inconclusos, en realidad histórica, inacabada. Sujetos de su propia acción, protagónicos, donde la  Educación se presente como quehacer permanente para la formación, desmitificando la realidad y conducente  a la libertad y a un pensamiento crítico. Es así como “conociendo y nombrando la realidad, puede superar las limitaciones de ésta logrando capacitarse  para diálogo con otros.” (VVAA, 1994, p 95)
               Frente a esto debemos tener claro cuales son los principios fundados de nuestros actos, porque nuestro actuar debe ser pensada, desde un compartir a partir de la ética de mínimos y de máximos[2]; la primera, hace referencia a mínimos compartidos de justicia como dimensión universalizable del fenómeno moral, teniendo presente a la cultura cívica  como espacio de fundamento de la convivencia, cuyo espacio aporta a la Democracia, valores de libertad, igualdad, solidaridad y respeto.  Siendo personas que vivivimos en una comunidad debemos respetar la ética de máximos, donde los ideales de felicidad, vida buena, vivir bien y obrar bien, dan sentido a la vida dentro de cosmovisiones[3], donde la persona pertenece a un espacio cultural comunitario, pudiendo tener modelos de conducta a seguir para llegar a ser una persona integral. Para respetar activamente la propia persona y a las demás personas, trabajar por la paz y por el desarrollo de los pueblos, conservar el medio ambiente y entregarlo a las generaciones futuras.  Los valores anteriores permiten articular los restantes, a saber: lealtad, honradez, belleza, simpatía y utilidad. Hacerse responsable de aquellos que le han sido encomendados y estar dispuesto/a a resolver mediante el diálogo, los problemas que pueden surgir con aquellos que comparten con él/ella el mundo y la vida. (Cortina, A. 1999)   


       Finalmente quisiera concluir este ensayo haciendo referencia al diálogo por excelencia, el que posee una virtud especial, nos permite darnos cuenta de lo que representamos nosotros mismos y  los demás. A través del diálogo somos personas que constantemente podemos transformar nuestros espacios, teniendo en cuenta nuestro propio accionar, de modo que éste se transforme en reflexión para nosotros mismos y para los que me acompañan en  la vida.




[1] Esta reflexión e interpretación que hago de Sócrates con la Ontología del lenguaje, es a partir de la lectura realizada en el curso (durante el primer trimestre de la Asignatura de Epistemología y axiología para la política y gestión del programa Magíster en política y Gestión de la UTAL)  del texto de Rafael Echeverria “Ontología del lenguaje”.
[2] Estas éticas son trabajadas por la filosofa española Adela Cortina.
[3] Ética griega, medieval,  éticas comunitarias.